encendidos

Él se encontraba con su cuerpo recostado sobre la pared en el umbral de la puerta a toda luz, ella hacia lo mismo pero su cuerpo estaba en ese espacio donde la luz nunca llegaba.
– ¿No te vas a acobardar de nuevo?, dijo él
– No, apenas balbuceo ella.

Entonces, él se quitó sus anteojos, entorno la puerta y se encerró con ella en el purgatorio.

La recostó contra la pared e impulsiva y enérgicamente comenzó a besarla por primera vez.

Por primera vez.

Intentaba seguirle el ritmo y el juego pero apenas si podía.
– Estás temblando, le dijo.
Se encontraba muerta de miedo y en el paraíso.
Y en ese desahogo desenfrenado que ambos habían comenzado sucedió algo que la despertó de su necedad, el pene erecto de él sobre su cuerpo.
Esto la sacudió y la puso finalmente de cara a ser quien es, mujer.

 P7082104 (4)

Anuncios

Comentario:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s