Y así…

Viste cuando no tenes ganas.

Viste cuando ves una hoja seca en el suelo y porque si, lloras.

Viste cuando la niebla de la mañana invade tu cuerpo, se te mete por entre los poros de la piel y cuando te quisiste acordar, porque si, lloras.

Viste, cuando no le tenes ganas al día es así.

Lloras. 

Porque sí, o por qué no.