Oportunidades 

Después de la tormenta viene la calma. 

Una tormenta que no me arrasó. Que me encontró entera y dando pelea. Riendo porque es la única forma que encuentro de pelear.

Y ahora viene la calma, esa calma donde la cabeza se entrega a pensar, analizar y ver donde estuviste metida, y de donde fuiste capaz de salir.

Entera. De pie.

La muerte no pudo.

La vida ordenó seguir hacia adelante.

Y así…

Viste cuando no tenes ganas.

Viste cuando ves una hoja seca en el suelo y porque si, lloras.

Viste cuando la niebla de la mañana invade tu cuerpo, se te mete por entre los poros de la piel y cuando te quisiste acordar, porque si, lloras.

Viste, cuando no le tenes ganas al día es así.

Lloras. 

Porque sí, o por qué no.

 

Soy una sombra

No encuentro de ninguna manera la forma de volver.
No sé dónde estoy, no sé adónde me fui a meter ahora que no puedo salir. sombraSolo por breves momentos logro levantar la cabeza. Después la vuelvo a esconder o lo hace sola, ya no lo sé.

¿Qué hice con mis sueños?

¿Dónde los fui a esconder que no los encuentro?

¿De qué se trata todo esto?