Latiendo

Se miente como solo ella sabe hacerlo.
Si le duele.
No es ningún ser especial con poderes mágicos ni ultrapoderosos.
No.
Es una mujer tan simple como cualquier otra.
Con un corazón justo ahí, que late.
Con dolor, late.
Late.
Y esa sonrisa es una mentira, y esa alegría es inventada.
O no.
Porque late.

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