que las mañanas tienen algo

CAM01282

 

“Asomaba a sus ojos una lágrima y a mi labio una frase de perdón, habló el orgullo y enjugó su llanto, y la frase en mis labios expiró. Yo voy por un camino, ella por otro; pero al pensar en nuestro mutuo amor, yo digo aún: “¿Por qué callé aquel día?” y ella dirá: “¿Por qué no lloré yo?””  Gustavo Adolfo Bécquer‏