A ver nena, como te lo digo.

A ver nena, te lo digo clarito y de una sola vez: déjate de joder.

Ya está, tira la pena a la basura, desempólvate las miserias y patea la mala onda bien a la… otra punta de la ciudad.

Quien sos eh, ¿cuándo te convertiste en princesa?

A ver, dale, decime. No nena, no jodas, no va a venir ningún salvador caído del cielo, a rescatarte de tus miserias.

Es lo que hay mamita, saca pecho, apretá el botón y tira el orgullo por el excusado.

A ver, así, si, dale, así, así está mejor. Ahí me gusta más. Solo un poco más, dale, un poco más, solo hacela un poco más grande, bien, muy bien, esa sonrisa esta mucho mejor.

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hacelo

 

Y lleva un cartel en la frente que dice:

“Úsala que no importa”

No le duele

No la lastima

 

usala

Latiendo

Se miente como solo ella sabe hacerlo.
Si le duele.
No es ningún ser especial con poderes mágicos ni ultrapoderosos.
No.
Es una mujer tan simple como cualquier otra.
Con un corazón justo ahí, que late.
Con dolor, late.
Late.
Y esa sonrisa es una mentira, y esa alegría es inventada.
O no.
Porque late.

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